Antes los niños podían estudiar para tener un futuro mejor. Ahora muchos ni siquiera pueden tener ese derecho.
Antes los niños se llevaban la merienda al cole porque sus padres se lo podían permitir. Ahora ellos tienen que pedir el desayuno en sus respectivos colegios e institutos.
Antes los niños jugaban felices en el patio,ignorando sus problemas. Ahora llevan una máscara de felicidad para ocultar la tristeza que tienen debido a lo que ven en sus casas.
¿Por qué?
Los institutos y colegios hacen su pequeña recaudación para fundar un proyecto de desayuno para los niños, es decir, con el dinero que reciben compran bollería y demás para darles a los niños algo a media mañana,para aquellos que no tienen ni un triste vaso de leche que llevarse al cuerpo cada mañana, para que no pasen hambre durante la larga jornada de estudios.
Pero para ellos también llega la crisis. Son muchos niños que sufren esta situación. El dinero es escaso. No hay comida para todos. Impera la ley del más fuerte,deben llegar enseguida si no se quieren quedar sin un desayuno que no han podido disfrutar en casa.
Esto se vive cada día en millones de colegios e institutos, y es un proyecto que no se puede poner siempre en marcha porque, claro, el dinero escasea,y muchos aportan solamente lo que pueden. Y no todos llegarán a comer algo.
¿De verdad estos niños se merecen este presente que les están dando los altos mandos de gobierno, que son los responsables de que muchas familias no puedan darles ni un triste desayuno?
Y ahora es cuando los chavales juegan en el patio,cada recreo,disfrutando de un desayuno que,probablemente, sea el último.
¿Será ese el futuro que los espera?
"Que canten los niños, que alcen la voz, que hagan al mundo escuchar; que unan sus voces y lleguen al sol; en ellos está la verdad.[...] Que canten por esos que no cantarán porque han apagado su voz."
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